Cuando uno es pequeño, a parte de que nos inunda una inocencia única, nos creemos poderosos, pensamos que nosotros podemos ser y hacer lo que queremos, por el simple hecho de desearlo con todas nuestras fuerzas...
Con el pasar de los años, nos vamos dando cuenta que no es tan fácil como se pintaba de niños.. no porque queres ser un actor famoso de hollywood, por el solo hecho de desearlo y vivir disfrazado actuando para tu familia, serás ese gran actor. Y así esa hermosa burbuja en la que vivías se va desinflando, cuando se te van poniendo obstaculos para lograr las cosas que siempre quisiste.
Cuando somos niños anhelamos ser grandes, para que todos esos sueños que tenemos se cumplan lo más rápido posible, pero cuando somos grandes y nos damos cuenta de que la vida no es tan fácil, imploramos volver a hacer esos niños inocentes que viviamos felices y sin la más mínima complicación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario